Este escultura de bronce macizo representa a una familia reunida en torno a un mismo mundo íntimo y protector. Una pareja y dos niños se sientan sobre una esfera con profundos tonos de azul noche y bronce dorado, como suspendidos en un instante de equilibrio y complicidad.
A través de esta composición circular, la obra evoca los lazos invisibles que unen a los seres: el amor, la transmisión, la confianza y el sentimiento de pertenencia. Las figuras estilizadas, deliberadamente simplificadas, se acercan, se sostienen y dialogan mediante un lenguaje gestual sencillo y universal. Esta escultura familiar celebra la fuerza de los lazos familiares sin una narración descriptiva, en un lenguaje sensible y contemporáneo.
La esfera central, tratada en bronce pátina azul profundo, se convierte en una metáfora del hogar, del mundo compartido que construimos juntos. Los toques dorados captan la luz y aportan calidez y vitalidad al conjunto, mientras que las figuras de bronce parecen gravitar de forma natural en torno a ese núcleo protector.
En este escultura contemporánea, el trabajo de simplificación de las figuras sitúa la obra en un enfoque de’arte figurativo estilizado. El material conserva las huellas del modelado y revela toda la riqueza del bronce macizo : textura viva, reflejos sutiles y tacto agradable.
Este escultura moderna en bronce, a la vez poética y atemporal, encaja a la perfección en un interior contemporáneo o en una colección abierta a las obras simbólicas. Una auténtica obra única en bronce, ella evoca a la familia como un espacio de gravedad afectiva, de memoria y de vínculo.
Edición limitada y numerada de Liselotte Andersen, una escultora afincada en la Provenza.




